Esta semana hemos decidido probar a "archimbolizar" a nuestro esqueleto David. Si Archimboldo en sus retratos ponía frutas como ojos, boca, nariz... a lo mejor a David también le podían servir. Empezamos intentando poner las frutas enteras, pero nuestros esfuerzos no sirvieron, la fruta se caía y los huecos eran demasiado grandes, así que entre todos decidimos ¿y si empezamos a pelar la fruta? con trocitos más pequeños a lo mejor sirve. Y sí que sirvió, pero... David no nos podía ver, ni hablar, ni oir, ni oler... así que seguiremos investigando.
Si Archimboldo lo hubiera visto estaría encantado. Nosotros disfrutamos mogollón.



